Acto I — El portal
Cruzas el portal. Te encuentras en la piel de un joven de diecisiete, dieciocho años. Enamorado de una joven de la misma edad. Todo va bien.
Un día, el padre de la joven se niega. Viene de una familia acomodada. Tú no eres el buen partido. Entre lágrimas, la separación ocurre. Ese desgarro deja una vida sentimental opaca. Pasas el resto de la existencia así.
Antes de intervenir, comprendes por qué estás ahí. En tu vida actual, una persona cercana: cada separación es un drama. Dos minutos. Unos metros. Llanto — sin ninguna razón. La causa está aquí.