¿Hay que creerlo para que funcione?
No. Como en el cine: sabes que la historia es ficticia, y aun así el corazón late. No debatimos verdadero o falso. Arrancamos la película. El resultado en tu día a día es concreto.
Objeciones bienvenidas. Respuestas sin quebraderos de cabeza.
No. Como en el cine: sabes que la historia es ficticia, y aun así el corazón late. No debatimos verdadero o falso. Arrancamos la película. El resultado en tu día a día es concreto.
Nunca pierdes el control.
El estado se parece al de una buena película o al del adormecimiento: sumergido/a, y plenamente consciente porque nos comunicamos siempre juntos, me cuentas en qué película estás y respondes a mis preguntas. Puedes interrumpir la sesión en cualquier momento. Vas a experimentar una nueva sensación natural: estar presente/a conmigo y al mismo tiempo en tu película.
Entre 1h y 2h según la película. Acto I: 15-20 minutos para definir el objetivo. Acto II: te llevo al plató de rodaje. Acto III: te conviertes en el actor de tu propia película.
Sí. El método se basa en la voz y la guía verbal, no en el contacto físico. Idéntico:
Reservado a adultos. No conviene en caso de:
En caso de duda, lo hablamos en el primer intercambio.
Muchas personas constatan cambios desde la primera sesión.
Para un trabajo en profundidad sobre un tema, 2 a 3 sesiones bastan.
El objetivo: hacerte independiente, no crear una dependencia.
Sí, es el acto III. Una vez abierta la puerta, accedes por ti mismo. Algunos recursos se reactivan en menos de 10 segundos.
No. Es un enfoque de desarrollo personal. No reemplaza una consulta ni un seguimiento médico. Si sigues un tratamiento, continúalo e informa a tu médico.
Un intercambio antes de rodar la primera escena. Sin compromiso.
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